viernes, 8 de enero de 2021

Demócratas evalúan segundo juicio político contra Trump tras asalto al Capitolio

Pelosi y Schumer pidieron junto a otros líderes demócratas el comienzo inmediato del proceso de juicio político si Pence y el gabinete no toman medidas para alejar a Trump del poder.

Los demócratas en el Congreso de Estados Unidos acusaron al presidente Donald Trump de incitar a la insurrección y evaluaban someterlo a juicio político por segunda vez después de que sus partidarios, alentados por sus falsas afirmaciones de fraude electoral, irrumpieron en el Capitolio esta semana.

En medio de los crecientes pedidos de destitución, Trump finalmente denunció la violencia que dejó cinco muertos, incluido un oficial de policía. En un video publicado el jueves por la noche, el presidente republicano pidió la reconciliación y prometió una transición de poder sin problemas y ordenada.

Justo después del asalto del miércoles, que interrumpió una sesión del Congreso que buscaba certificar la victoria electoral del demócrata Joe Biden, Trump no solo se negó a condenar a los manifestantes, sino que les dijo que los amaba y repitió su afirmación de que le estaban robando la victoria.

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, y el líder de la minoría en el Senado, Chuck Schumer, pidieron al vicepresidente, Mike Pence, y al gabinete de Trump que invoquen la Vigésimoquinta Enmienda de la Constitución, que les permite privar al mandatario de sus poderes si no puede afrontar sus funciones. Pence se opone a la idea, dijo un asesor.

Pelosi y Schumer pidieron junto a otros líderes demócratas el comienzo inmediato del proceso de juicio político si Pence y el gabinete no toman medidas para alejar a Trump del poder. Biden asumirá su cargo el 20 de enero.

“Los peligrosos y sediciosos actos del presidente requieren su inmediata destitución del cargo”, dijeron en una declaración el jueves por la noche, acusando a Trump de incitar una “insurrección”.

El video de Trump del jueves fue lo más cerca que estuvo de admitir su derrota en los comicios del 3 de noviembre, ya que prometió una transición fluida a una “nueva administración”, después de semanas de afirmaciones falsas sobre un supuesto amaño electoral y un fraude masivo.

En un discurso el miércoles, Trump instó a una multitud a marchar sobre el Capitolio. Sus seguidores irrumpieron en el edificio, sobrepasaron a la policía y los legisladores tuvieron que ser llevados a sitios seguros por su propia seguridad.

¿Se acaba el tiempo?

Ante el inminente fin del mandato de Trump, no está claro si hay tiempo suficiente para completar el proceso de juicio político. Pelosi no ha anunciado una decisión, aunque dijo en una conferencia de prensa que sus bases querían pasar a la acción tras el asedio del miércoles.

Si es acusado en la Cámara de Representantes, bajo control demócrata, Trump teóricamente enfrentaría un juicio en un Senado de mayoría republicana que está programado para estar en receso hasta el 19 de enero. Los asesores de Mitch McConnell, el líder de la mayoría, no han dicho qué haría si la Cámara aprueba los artículos de un juicio político.

La Cámara baja ya acusó a Trump en diciembre de 2019 por presionar al presidente ucraniano para que investigara a Biden, pero el Senado lo absolvió en febrero de 2020. Solo otros dos presidentes en la historia han sido acusados ​​y ninguno ha sido acusado dos veces.

Al menos dos republicanos -el gobernador de Maryland, Larry Hogan, y el legislador Adam Kinzinger- dijeron que Trump debe irse. La página editorial de The Wall Street Journal, considerada una de las principales voces de la cúpula dirigente republicana, pidió el jueves a Trump que dimita.

Varios altos cargos del gobierno renunciaron en protesta por la invasión del Capitolio, incluidos dos miembros del gabinete: Elaine Chao, secretaria de Transporte y esposa de McConnell, y Betsy DeVos, secretaria de Educación.

El presidente se ha aislado cada vez más con un pequeño grupo de asesores fieles y arremete contra aquellos que considera desleales, como Pence -que Trump quería que impidiera que el Congreso certificara la victoria de Biden-, dijeron varias fuentes.

El FBI ofreció una recompensa de hasta 50,000 dólares por información sobre los responsables de colocar bombas de tubo en las sedes de los dos principales partidos políticos del país. La agencia publicó una foto de un sospechoso que llevaba guantes y una sudadera con capucha y portaba un objeto.

FUENTE: ARISTEGUI NOTICIAS.
AUTOR: REDACCIÓN.

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