jueves, 5 de febrero de 2015

‘Austeridad’ de primera clase

Entre septiembre del 2012 hasta diciembre del 2014, los legisladores se gastaron más de 30 millones de pesos en boletos de avión para viajes internacionales. Tan solo en un viaje a Australia, se pagaron 193 mil 040 pesos más viáticos. Todo, del erario.

Ser diputado en México implica no solo hacer leyes en uno de los países con más retos en materia de seguridad, derechos humanos o economía. Significa también tener las puertas abiertas para hacer diplomacia parlamentaria y viajar por todo el mundo, siempre (o casi siempre) en primera clase.

En lo que va de la LXII Legislatura, la Cámara de Diputados ha invertido más de 30 millones de pesos solo en boletos de avión para viajes internacionales de legisladores o funcionarios del Poder Legislativo.

En respuesta a una solicitud de información por parte de Reporte Indigo, la Cámara de Diputados reveló que, entre septiembre del 2012 -cuando inició la actual Legislatura- hasta diciembre del 2014, se gastaron 30 millones 365 mil 675 pesos en boletos de avión para viajes internacionales. 

De ellos, 903 mil fueron para viajes de funcionarios de la Cámara de Diputados. El resto, casi 29 millones y medio de pesos, fueron invertidos para que los legisladores acudieran a diversos eventos internacionales en los cinco continentes.

La mayor parte de los vuelos fueron comprados mediante las agencias de viaje de Aeroméxico, Viajes Alpandeire, Viajes Gengis Khan y Viajes Jovi, que cuentan con representación en la Cámara Baja. 

Pocos son los boletos adquiridos de forma directa en las aerolíneas, lo que implica un gasto considerable por el cobro de comisiones.

La Cámara de Diputados reveló también que, en promedio, el gasto en viáticos para el pago de hospedaje, alimentos y transportación local en viajes internacionales ha sido distinto cada año, desde el comienzo de la Legislatura.

Entre septiembre y diciembre del 2012, el promedio de gasto mensual fue de 194 mil 479 pesos; de enero a diciembre del 2013, fue de 615 mil 417 pesos; y de enero a noviembre del 2014, fue de 529 mil 044 pesos.

Casi todos los vuelos registrados en esas fechas fueron realizados en primera clase, debido a la regulación existente en la Cámara de Diputados para la compra de boletos de avión.

“De conformidad con la normatividad de la Cámara de Diputados para las diputadas y los diputados, las tarifas de los boletos de avión que se expidieron para realizar viajes al extranjero fueron en ‘tarifa superior’ o su equivalente en vuelos menores a tres horas; y en vuelos de mayor tiempo, la tarifa fue de ‘clase ejecutiva’ o su equivalente”, expone el documento.

Viajar en clase ejecutiva significa que los vuelos pueden llegar a costar mucho más de 100 mil pesos, que son pagados con recursos del erario.

Sin distinción partidista

Los contribuyentes mexicanos han pagado boletos de avión de casi 200 mil pesos para que los legisladores puedan acudir a eventos en el extranjero.

La Cámara de Diputados ha invertido en 93 boletos de avión con costos que van de los 100 mil 975 a los 193 mil 040 pesos en vuelos redondos.

En el listado también se observan decenas de vuelos con costos superiores a los 50 mil pesos.

Los diputados que acuden a estos eventos solo tienen la obligación de entregar un informe por escrito a la Mesa Directiva de la Cámara Baja con el fin de informar sobre las actividades que realizaron. 

La mayor parte de esos informes son de apenas unos párrafos que son publicados en la Gaceta Parlamentaria.

El boleto de avión más caro otorgado por la Cámara Baja es el de las diputadas Tania Morgan Navarrete (PAN) y Lourdes Quiñones Canales (PRI), que acudieron en mayo del 2013 al Congreso Mundial de las Familias, en Sidney, Australia. 

El vuelo redondo de cada una de ellas tuvo un costo de 193 mil 040 pesos, viajando por United Airlines, en clase ejecutiva.

En viáticos, cada una de las diputadas invirtió 26 mil 325 pesos en un viaje que duró siete días.

El segundo viaje más caro pagado por la Cámara de Diputados fue otorgado a la diputada Yesenia Nolasco Ramírez (PRD), quien viajó en marzo del 2013 a la ciudad de Makati, Filipinas, en un vuelo con un costo de 171 mil 283 pesos.

La legisladora voló por American Airlines para participar en la Conferencia de Comercio y Finanzas del Foro de Cooperación Asia-Pacífico (APEC). Invirtió 16 mil 726 pesos en viáticos para el viaje que duró cuatro días.

En tercer lugar se encuentra el viaje realizado por Fernando Zárate Salgado (PRD), quien viajó a Vladivostok, Rusia, para participar en el Foro Parlamentario Asia-Pacífico en enero del 2013.

En ese boleto de avión, la Cámara Baja invirtió 161 mil 379 pesos en un vuelo operado por United Airlines. 

En el viaje, que tuvo una duración de ocho días, el legislador invirtió 34 mil 668 pesos en viáticos.

Los viajes no son adquiridos directamente por los legisladores; las compras se hacen a través de la dirección General de Servicios a Diputados.

Una vez que la Junta de Coordinación Política autoriza la realización de un viaje, esta Dirección se encarga de realizar la compra a las agencias de viajes o a las aerolíneas.

El documento revelado por la Cámara de Diputados establece que las compras de los boletos de avión a veces son realizadas con apenas unos días de anticipación, por lo que los costos se elevan considerablemente.

Diplomacia sin viajes

Una vez que el Gobierno Federal anunció una serie de medidas para promover la austeridad en el gasto como parte de un programa de ahorro, en la Cámara de Diputados también decidieron tomar algunas previsiones, aunque tienen poco impacto en el gasto general.

La Junta de Coordinación Política de la Cámara Baja anunció esta semana que se recortarán las actividades de diplomacia parlamentaria en aras de disminuir los gastos del Legislativo.

“La primera disposición que hemos tomado es cancelar todos los viajes de las diputadas, de los diputados, que no tengan que ver con el compromiso que hemos establecido con organismos internacionales, específicamente. 

“La diplomacia parlamentaria será solamente para cubrir los compromisos establecidos con organismos internacionales de manera permanente; no habrá un viaje que se autorice de otra índole”, anunció el priista Manlio Fabio Beltrones, presidente de la Junta de Coordinación Política.

El ahorro que representará el recorte a los viajes al extranjero será mínimo en comparación con el gasto total de la Cámara.

Desde el comienzo de la LXII Legislatura, el presupuesto de la Cámara de Diputados ha sido de 15 mil 306 millones 513 mil pesos para los poco más de dos años que lleva en funciones.

De ellos, solo el 0.19% (30 millones 365 mil 675 pesos) se destinó a viajes internacionales, por lo que su recorte tendrá efectos marginales para el gasto total de la Cámara Baja.

‘No es justo, no es moral’

Para Khemvirg Puente, catedrático de la UNAM y especialista en temas legislativos, el hecho de que los diputados viajen a todo lujo es una cuestión injusta y falta de moral por las condiciones en que se encuentra el país.

“No es justo, no es moral que los montos que se ejercen en los viajes rebasen los límites de la razón y se conviertan en gastos suntuosos.

“Si bien no tienen por qué suspenderse las actividades de diplomacia parlamentaria, no tienen por qué convertirse en un gasto oneroso que sea hasta ofensivo para la ciudadanía”, comentó en entrevista.

El investigador sostuvo que existe una escasa planeación en las actividades que realizarán los legisladores y es lo que no permite un uso eficiente de los recursos económicos, pues al realizarse con apenas unos días u horas de anticipación, los boletos de avión resultan mucho más caros de lo que podrían ser.

“El Congreso mexicano es uno de los más caros del mundo. A esto se suma que este Congreso puede gastar de forma discrecional: no es supervisado por nadie y no hay una planeación que permita hacer un uso eficiente de los recursos. 

“La planeación no debería representar problema alguno, pero al aplicar las reglas que ellos mismos se dan, se beneficia la discrecionalidad y el mal ejercicio del dinero”, expuso.

Puente insistió en la importancia de no abandonar completamente las actividades de diplomacia parlamentaria, pues México perdería presencia a nivel internacional.


“Hay que ir, pero de forma austera; de ninguna manera se justifica viajar a todo lujo”, sentenció.



FUENTE: REPOTE INDIGO.
AUTOR: IMELDA GARCÍA.

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