miércoles, 16 de agosto de 2017

Guanajuato: Funcionario birla “moches” de empresarios… luego se esfuma

LEÓN, Gto: Jorge Raúl Ortega Gutiérrez laboró durante 11 años en la Secretaría de Desarrollo Económico del gobierno estatal. Desde su cargo como director de Atención a la cadena productiva cuero-calzado-proveeduría y textil-confección, elaboró un discurso que convenció a un sinnúmero de empresarios de que le pagaran directamente, en efectivo y sin facturas, el 10 por ciento de cada monto que ofreció “gestionar” a través de créditos de distintos programas federales de entre 3 y 30 millones de pesos.

El funcionario estatal dejó colgados de la brocha a numerosos empresarios a quienes prometió gestionar los proyectos, créditos y financiamientos de programas de dependencias como el Instituto Nacional del Emprendedor (INADEM) y de quienes recibió por lo menos el anticipo del 5 por ciento “para repartir”.


Ortega Gutiérrez, más conocido como “El Jarocho”, abandonó intempestivamente su cargo, al que renunció sin más ni más, según informó el titular de la Secretaría de Desarrollo Económico, Guillermo Romero Pacheco.

El cobro de “moches” por parte del funcionario fue divulgado por el activista leonés Adolfo Enríquez Vanderkam, quien denuncia éste y otros asuntos de interés público a través de sus redes sociales.

Esto es parte de lo que publicó Enríquez Vanderkam:

“¡¡¡Va tronar un escándalo de corrupción en la Secretaría de Desarrollo Económico Sustentable del Gobierno del Estado de Guanajuato!!!

“Sucede que cuando Héctor López Santillana (actual alcalde de León y ex gobernador interino) era Secretario de Desarrollo Económico del Estado, contrató a Jorge Raúl Ortega Gutiérrez como Director de Atención a la Cadena Productiva Cuero-Calzado-Proveeduría y Textil-Confección, y ya que salió de dicha Secretaría para venirse como candidato a la alcaldía de León, quien ocupó su cargo Lic. Guillermo Romero Pacheco lo ratificó en el cargo, aún a sabiendas que se oían rumores de uso indebido de funciones.

“Pues sucede que Jorge Raúl Ortega Gutiérrez lleva años pidiendo “propina” a los empresarios a cambio de conseguirles apoyos económicos de Programas Productivos Federales, y sucede que nunca les cumple, pues solo se ha dedicado a pedirle a consultores externos -que por cierto nunca les paga- que realicen los proyectos pero nunca los ha tramitado. Es tal el número de empresarios -principalmente de León, San Pancho, Moroleón e Irapuato- que han sido engañados, que el monto de las MORDIDAS supera fácilmente los $40 millones de pesos.

“Y lo peor, que de los engaños que estaba haciendo Jorge Raúl Ortega Gutiérrez, Guillermo Romero Pacheco y el Director General de Cadenas Productivas José Froylán Salas Navarro, TENÍAN PLENO CONOCIMIENTO”.

A esta publicación, el secretario Romero Pacheco contestó, por medio de su cuenta de Twitter:

“El 14 de julio del 2017 Jorge Ortega hizo entrega en la Secretaría, el 2 de agosto recibí la primer denuncia documentada sobre su proceder, de inmediato al día siguiente el 3 de agosto, interpusimos una denuncia ante la Secretaría de la Transparencia y Rendición de Cuentas para que se tomen las medidas necesarias que procedan en este caso. Condeno cualquier práctica fuera de la ley y más de un funcionario público, siempre será denunciada”.

La Secretaría de la Transparencia –una dependencia del propio gobierno del estado, en el mismo nivel que la Secretaría de Desarrollo Económico- confirmó la recepción de la denuncia, que está “en trámite”.

Jorge Raúl Ortega Gutiérrez salió del gobierno estatal cobrando un sueldo de 40 mil 637 pesos como director, en el nivel 12 del tabulador.

Con esta denuncia en secreto –hasta que Adolfo Enríquez hizo público el asunto el domingo 13 por la noche- algunos empresarios se comenzaron a preocupar cuando Ortega dejó de contestarles el teléfono y éste fue reportado como fuera de servicio.

Así que acudieron a las oficinas de la Secretaría de Desarrollo Económico en Irapuato y les informaron que había dejado de trabajar allí.

Luego acudieron a buscarlo a la nave industrial donde tenía su empresa maquiladora de pantalones, en la ciudad de Irapuato, y la encontraron cerrada y vacía. Todo había sido desmontado, igual que la obra de teatro con la que timó a los empresarios.

“Conozco a mucha gente…”

“El Jarocho” no se conformaba con poquito. En un discurso “que parecía muy bien ensayado”, y que normalmente pronunciaba fuera de la oficina donde despachaba –pues citaba a los empresarios en algún café o restaurante- les ofrecía apoyar sus proyectos por medio de sus contactos, pero para eso se necesitaba que los interesados presentaran propuestas superiores a los 3 millones de pesos, “porque mis contactos no se interesan en proyectos chiquitos, de a poquito, de 500 mil o de un millón no les conviene. Mínimo de 3 millones”.
Y explicaba la mecánica:

“Yo conozco a mucha gente, tengo muchos amigos… para echarte la mano para que sea seguro, porque mucha gente se mete a la convocatoria pero yo con mis conocidos puedo hacer que te den el recurso, pero mis amigos cobran el 10 por ciento en efectivo, sin facturas ni nada. Hay que dar la mitad para iniciar el trámite, hacer el plan de negocio, la papelería, meter el expediente, gobierno federal resuelve y luego, ya autorizando, se entrega la otra mitad”.

Así cayeron muchos, en forma individual o agrupados para presentar solicitudes por créditos de hasta 30 millones de pesos.

En cuanto se le entregaba el anticipo o una parte del mismo, proyectistas enviados por Jorge Ortega se presentaban en las fábricas o empresas y comenzaban a pedir los documentos, revisiones fiscales y demás requisitos para integrar los expedientes, mismos que supuestamente el funcionario estatal ingresaba a las dependencias federales.

A la par comenzaban las llamadas insistentes de Ortega cuando algún empresario se atrasaba en el pago del “anticipo”. “Llegaba a llamar 3 o 4 veces al día, presionando. Decía que si no se pagaba sus amigos funcionarios se iban a echar para atrás, que iban a parar todo, que era ahora o nunca”, contó a Apro uno de los afectados.

Él conoció al funcionario en un evento en el Polifórum, donde se les ofrecieron algunos apoyos de un programa estatal que canalizaba recursos federales, en el 2014.

“En ese entonces hizo su trabajo correctamente, nos dejó una buena impresión. Todo se tramitó en las oficinas de la secretaría, que entonces estaban en la Torre Nissan en León”, cuando una vez más, el titular de esa dependencia era el actual presidente municipal de León, el panista Héctor López Santillana, con quien Ortega ingresó a laborar en el 2006.

La segunda vez que lo encontró, a principios del 2016, todo fue muy distinto.

“Lo vi en una cena de la Cámara del Calzado. Dijo que tenía unos proyectos que nos podían interesar. Esta vez fue él quien insistió en vernos y nos citó en el café Toks frente al Estadio León”.

Ortega les habló de un programa del Instituto Nacional del Emprendedor (INADEM) para la adquisición de maquinaria, para el que los interesados sólo pagarían el 30 por ciento del costo total y el resto lo aportaría la Federación a fondo perdido. El compromiso era crear empleos. Todo debía destinarse al pago de la maquinaria, así que se debía entregar una cotización y otros requisitos”.

Vino la segunda parte del discurso de Ortega: “como era un programa federal, él tenía que repartir dinero a sus cuates en el gobierno federal para que se agilizara la aprobación del proyecto…nosotros entendimos que él iba a agarrar algo del “moche”…pero a fin de cuentas, la maquinaria la necesitábamos para trabajar y nos iban a auditar en cierto plazo para corroborar esto, no íbamos a usar el dinero para comprarnos un Ferrari, así que aceptamos”.

Con un proyecto para adquirir maquinaria por 3 millones de pesos, el empresario del calzado le entregó a Ortega su “anticipo” de 150 mil pesos.

En mayo del 2016 se completó el expediente y el funcionario informó al empresario que el proyecto había sido ingresado al INADEM.

“El gran error fue habernos confiado, no haber investigado… pero uno cree que como es un funcionario que está en el gobierno, es algo seguro. Me estuvo diciendo que ya casi se aprobaba, que preparara la segunda parte de ‘la comisión’, que así era la cosa de tardada en el gobierno federal, que le daban preferencia a los estados priistas, que se tendría que entregar en cuanto lo autorizaran. Así se fue el resto del año, hasta diciembre, cuando nos dijo que el expediente no había pasado, que el recurso no bajó, y prometió hacer todo lo posible”.

De ese momento hasta hace unos días, fueron largas y más pretextos del servidor público. “Hasta que vi la publicación de Adolfo (el domingo 13) y marqué al teléfono del ‘Jarocho’. Ya no existe el número”.

-¿Le mencionó nombres de esos funcionarios “cuates”?- preguntó Apro.

“Él hablaba mucho del INADEM, ‘estos cuates’, decía, están muy bien parados, pero se fijan mucho en que les cumplan rápido”.

-Usted entregó el “anticipo” a sabiendas de que era un moche…

“La verdad es que a lo mejor estábamos mal informados. Muchos empresarios no conocemos los programas del gobierno, les falta difusión, no los dan a conocer. Al final sí sabíamos que era un ‘moche’, pero era la posibilidad de ampliar la producción, bajar ese dinero, contratar más gente. No fue la forma correcta o la mejor, pero creímos en él porque nos había atendido muy bien y era un funcionario”, dice el empresario.

-Y no consiguió el financiamiento-

“Yo lo veo como algo perdido, como otras veces que ya nos ha pasado, alguien que nos contrata o nos hace un pedido y se desaparece; no es la primera vez. Así que no espero nada y, francamente, no creo que le hagan nada. Creo que todos arriba sabían, creo que el secretario sí sabía. Porque fue mucho dinero”.

“Ni se despidió”

El secretario de Desarrollo Económico, Guillermo Romero Pacheco, dice que Jorge Raúl Ortega dejó la dependencia sin dar explicaciones “y ni de mí se despidió”.

Romero sostiene que no tuvo conocimiento previo, ni reporte, ni queja en contra de su subordinado.

Fue su jefe inmediato, el subsecretario Froylán Salas Navarro, quien informó a Romero y le entregó pruebas presentadas por un empresario en contra del exdirector de Atención a la cadena cuero-calzado-proveeduría y textil-confección, según aseguró el secretario en entrevista a Apro.

“Se la pasamos de inmediato al director jurídico para que procediera. Y yo invito a quien tenga una queja o haya sido víctima de este sujeto nos la presente para acumularla a la denuncia”.

También afirma que el funcionario no recibió finiquito alguno, pues además de que él habría presentado su renuncia –de acuerdo con su versión- en cuanto se conoció la queja el proceso de entrega-recepción fue suspendido.

“Desde el 14 de julio no lo volvimos a ver. Me dijeron que ese día pasaría a mi oficina a despedirse pero nunca se apareció”.

Romero dijo estar enterado por la queja de que Ortega ofrecía la gestión de recursos federales que el gobierno estatal no maneja o administra.

“Esos recursos los maneja directamente la delegación de la Secretaría de Economía, o en su caso, las oficinas centrales. En el caso del Instituto Nacional del Emprendedor es directo. Son muy pocos los proyectos conjuntos que ha manejado esta instancia con el estado, ellos buscan el acercamiento directo con el empresario”, explicó.

-¿La denuncia incluye que se investigue a otros funcionarios de cualquier nivel?

“Sí, y estoy abierto a recibir, invito a que si hay alguien con una queja venga de inmediato y acumularlo a esa queja. Pero –acotó- al que le corresponde poner denuncia penal es al propio empresario. No sé si la persona que entregó las pruebas aquí vaya a proceder por la vía penal.

-¿Se rendirán cuentas?-


“Por eso estamos actuando, no es pose. Es algo que yo no acepto. Estoy haciendo lo que tengo que hacer y sí exijo resultados”, concluyó el secretario Romero Pacheco.

FUENTE: PROCESO.
AUTOR: VERÓNICA ESPINOSA.
LINK: http://www.proceso.com.mx/499046/guanajuato-funcionario-birla-moches-empresarios-luego-se-esfuma