jueves, 8 de abril de 2021

En tres meses, 145 niños tuvieron afectaciones graves tras COVID; pediatras piden vigilar síntomas

Médicas han detectado que alrededor de 80% de los niños que fueron hospitalizados por este síndrome ingresaron directamente a cuidados intensivos, debido a la gravedad de su estado.

Aunque en un principio se creyó que la COVID tenía poco efecto en menores de edad, pediatras han detectado que no es así. La diferencia es que en los niños el virus no se manifiesta en lo inmediato sino semanas después, cuando presentan fiebre incontrolable, que puede ser confundida con síntoma de alguna infección, y que de no tratarse puede llegar hasta provocar infartos o daños en los órganos de por vida. 

Se trata del Síndrome Inflamatorio Multisistémico Pediátrico (PIMS, por sus siglas en inglés), que es un efecto del COVID-19, aun cuando los niños hayan sido asintomáticos, que provoca inflamación grave en el organismo hasta 40 días después de infectarse.

Entre enero y marzo de este año, 145 menores de edad, con mayor prevalencia entre los 8 y 9 años, llegaron a la hospitalización con este diagnóstico en el país, de acuerdo con la estadística del Hospital Infantil Federico Gómez. 

En todos los casos han tenido fiebre de “difícil control” es decir, aún con medicamento habitual, persiste, por lo que este es considerado el principal síntoma. Aunque también pueden presentar acelere en el corazón; dolor abdominal, que podría confundirse con apendicitis; diarrea, lesiones en la piel con manchas rojas sin comezón; ojos rojos, e inflamación de la mucosa. 

Por eso, la pediatra reumatóloga Sandra Enciso advierte que es fundamental que los padres y médicos sepan de esto. “Estamos muy preocupados porque están llegando muy graves al hospital. Queremos hacer este llamado para que los papás estén alertas, que consideren que su hijo puede tener esto y vayan al médico; o si eres médico de primer contacto, que no se escape este diagnóstico porque compromete la vida y puede tener secuelas”, explica. 

De ahí que Enciso convocó a sus colegas intentar ayudar a quien lo requiera a través del correo electrónico pimsmexico@gmail.com donde infectólogos, reumatólogos, hematólogos, cardiólogos, entre otros especialistas pediátricos participan para dar orientación sobre los casos, y sobre todo para poder ser canalizados en hospitales de ser necesario. 

Esto porque han detectado que alrededor de 80% de los niños que fueron hospitalizados por este síndrome ingresaron directamente a cuidados intensivos, debido a la gravedad de su estado, explica Mashenka Moreno González medica en el Hospital Federico Gómez, uno de los más importantes en atención pediátrica en el país. 

El algunas ocasiones, los médicos de primer contacto dan tratamiento para infección, pensando que la fiebre es síntoma, pero al ser persistente, entonces acuden a un hospital y para entonces ya puede haber complicaciones e incluso llega en “estado de choque”, es decir, “su corazón ya no puede soportar estar latiendo y llevar sangre a todo su cuerpo y no llega suficiente oxígeno a todos los órganos y se ve una inflamación severa”. 

Sandra Enciso explica que se están registrando dos o tres ingresos de este tipo por semana, y han ocurrido fallecimientos porque pueden sufrir infarto cerebral, insuficiencia cardiaca o inflamación pulmonar, además, al pasar al terapia intensiva con un estado crítico se incrementa el riesgo de fallecimiento.

“De identificarse a tiempo, la estancia hospitalaria en terapia intensiva podría ser de cinco a siete días, pero como están llegando tardío, la estancia se está yendo a tres semanas o un mes, y con secuelas”, explica Enciso. 

Aunque “si bien una de las complicaciones es la muerte, no es lo único. Puede quedar con fallas en el corazón, en los riñones o trombosis”, por eso la vigilancia de los síntomas puede hacer la diferencia, dice Moreno González. 

Pero aún más, las especialistas insisten en que lo más importante es aplicar las mismas medidas de prevención entre los niños como con los adultos, es decir, uso de cubrebocas siempre que salgan a la calle, lavado de manos y distancia con los demás, porque “la única manera de prevenir esto es que los niños no se infecten”. 

Buscan mayor difusión
 
Desde mayo de 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó que niños y adolescentes en Europa y en Norteamérica habían sido ingresado en unidades de cuidados intensivos aquejados de un cuadro inflamatorio multisistémico de características similares a la enfermedad de Kawasaki y al síndrome de choque tóxico. 

Y advertía que se trataba de cuadros clínicos agudos acompañados de un síndrome hiperinflamatorio que evoluciona a insuficiencia multiorgánica y choque y “las hipótesis iniciales, basadas en los resultados de pruebas iniciales realizadas en el laboratorio, apuntan a que este síndrome puede estar relacionado con la COVID-19”. 

Con este antecedente es que los pediatras han detectado el síndrome entre pacientes mexicanos desde el año pasado y también tiene mayor incidencia en las semanas posteriores a los picos de infección entre la población general. 

Sin embargo, los pediatras advierten que se requiere mayor difusión de los síntomas en el país, y que las autoridades sanitarias no han hecho. 

Por eso, los pediatras infectólogos, reumatólogos, hematólogos, cardiólogos, entre otros expertos se han organizado para difundir la existencia del síndrome y, sobre todo, para alertar a padres y médicos de primer contacto de atender inmediatamente cualquier síntoma, sobre todo si los niños han sido expuestos al virus con algún contagio entre la familia. 

Esto porque incluso aunque hubiesen dado negativo a PCR en el momento de infección entre la familia, cuando el niño presenta complicaciones y es internado, al realizarle pruebas se detecta que tiene anticuerpos por COVID aunque hayan pasado entre 10 y 40 días del periodo de contacto. 

Sandra Enciso asegura que acercar la información a la población es fundamental para atender a los niños, por eso es que entre la comunidad pediátrica se ha organizado para ello, pues “no hemos visto que el gobierno haga ningún comentario sobre los niños porque seguimos con la idea de que a los niños no les pasa nada. Si bien el número no es alto, el paciente se pone muy grave”, por eso lanzaron una iniciativa. 

La Fundación Slim, incluso, produjo una serie de videos sobre la COVID, y entre ellos está uno donde se explica los efectos del síndrome y sus síntomas, mientras que los médicos distribuyen una infografía por WhatsApp.

FUENTE: ANIMAL POLÍTICO.
AUTOR: NAYELI ROLDÁN.

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