martes, 16 de marzo de 2021

Familia de Raúl Ferreyra dice que busca 'a ciegas' por fallas de Fiscalía en Edomex

Las autoridades no lograron conseguir los videos de las cámaras de los lugares en donde estuvo Raúl, tampoco logró hablar con quienes estuvo la noche que desapareció.

Este martes se cumplen dos semanas y tres días desde que Raúl Ferreyra García, de 21 años, desapareció en San Pedro Tlaltizapan, una localidad del municipio de Tianguistenco ubicada a unos 30 kilómetros de Toluca, la capital del Estado de México. 

Raúl es estudiante de sexto semestre de la carrera de ingeniería en Software en la Universidad Autónoma del Estado de México, ganador de la Olimpiada del Conocimiento en 2012, y amante del Taekwondo; arte marcial que practica desde los cinco años y en el que ha llegado a ser seleccionado estatal en varias ocasiones.

Desde su desaparición, su familia no ha cesado de buscarlo, aunque critica que lo está haciendo prácticamente “a ciegas” y por su cuenta, ante la falta de una investigación sólida que acompañe las labores de búsqueda.  

“Hemos perdido mucho tiempo por la burocracia de la Fiscalía del Estado de México”, apunta en entrevista telefónica Gezzer García, tío materno del joven, que lamenta que, más que el cansancio físico de no dormir para salir a rastrear pistas de Raúl, lo que les está generando un desgaste enorme es la lentitud en las pesquisas, el papeleo eterno, y que sean ellos los que están prácticamente llevando el peso de la investigación. 

Por ejemplo, Gezzer explica que tras la desaparición de Raúl la familia se dio a la tarea de recorrer las calles de San Pedro Tlaltizapan en busca de alguna cámara que pudiera haberlo captado el día de su desaparición. 

Fruto de ese rastreo, localizaron hasta seis cámaras de video de tiendas y comercios, tomaron nota de las direcciones donde estaban, y le pasaron la información a la Fiscalía estatal.
Sin embargo, la familia refiere que cuando los agentes de investigación llegaron a los comercios a revisar el contenido de los aparatos que sí funcionaban -hubo varios que estaban inservibles-, los dueños les dijeron que la ‘caducidad’ del material era de una semana y que, por lo tanto, ya se habían borrado. 

Es decir, los policías llegaron demasiado tarde: las posibles pistas en video ya habían desaparecido. 

Otro de los puntos que la familia solicitó a la Fiscalía desde que denunciaron el caso el pasado martes 2 de marzo, es que entrevistaran a las personas que estuvieron con Raúl el sábado 27 de febrero en una casa ubicada en una zona rural de San Pedro Tlaltizapan, junto a una zona de milpas y de canales de agua que desembocan en el Río Lerma.

La familia fue también la que investigó y consiguió números telefónicos y direcciones de algunas de esas personas, y también se las proporcionó a la Fiscalía estatal para que las localizaran rápidamente y las pudieran entrevistar con el fin de conseguir declaraciones que tal vez condujeran a posibles hallazgos.  

No obstante, a 17 días de la desaparición, la familia sigue sin tener constancia de que ninguna de las personas haya rendido declaración, o que haya aportado alguna pista. 

“Nosotros solo queremos información, no estamos culpando a nadie de esos posibles testigos, ya que la denuncia es por desaparición y ésta tiene que seguir su curso. Pero nos gustaría que esas personas nos pudieran apoyar aportando lo que saben de lo que sucedió el día que Raúl desapareció. Esa información podría ser de gran ayuda”, dice también en entrevista telefónica Araceli García, madre de Raúl. 

“No vamos a cruzarnos de brazos”

En cuanto al análisis de cuál fue la última antena de telefonía a la que se conectó el celular de Raúl -otro aspecto clave que ayudaría a triangular su última ubicación y reducir el inmenso radio de búsqueda-, Gezzer expone que apenas el viernes pasado, a 10 días de poner la denuncia, les informaron que la compañía telefónica entregó la información a la Fiscalía. 

Pero ahora tienen que esperar a que termine el proceso de revisión de esa información, puesto que se deben respetar los protocolos y los tiempos de actuación. 

“Nos dicen que los trámites siguen su curso, pero los días pasan y seguimos sin investigación ni pistas de mi hijo”, interviene de nuevo Araceli, que asegura que no pueden sentarse de brazos cruzados en espera de la burocracia mientras la vida de su hijo está en juego. 

“Si hubiera esperado a la Fiscalía, seguiría en el sofá de mi casa esperando a que algún día me llamasen”, enfatiza Araceli, que añade que de haber esperado a las autoridades tampoco hubieran encontrado la única pista que tienen hasta el momento de Raúl: una playera y una chamarra que localizaron al borde de una laguna, a un kilómetro de distancia aproximadamente de la casa donde fue visto por última vez. 

Precisamente, en ese lugar llevan buscando desde hace dos semanas, aunque hasta el momento no han encontrado ningún indicio de que el joven esté en los canales de agua, ni en los alrededores, por lo que este fin de semana pasado más familiares, amigos, y voluntarios anónimos, se unieron a la búsqueda con sus propios recursos y sin saber muy bien por dónde seguir buscando. 

“La familia de mi cuñado compró un dron para hacer nosotros mismos la búsqueda aérea a diario. Pero hasta la fecha no hay ninguna pista nueva, seguimos completamente a ciegas”, apunta Gezzer.

“Todo lo hacemos por intuición, o porque decimos: ‘Bueno, creemos que pudo irse para tal lado, o quizá para este otro. Órale, vamos para allá a pegar boletines y a entrevistar a la gente’”, agrega por su parte Araceli, que subraya que han recibido “muchísima ayuda y respuesta de la sociedad civil”, como es el caso de la Red de Eslabones por los Derechos Humanos, coordinada por Valentina Peralta, que los ha orientado en el proceso de búsqueda. Aunque lamenta que “todos los esfuerzos se han visto minimizados por la falta de datos puntuales de la Fiscalía estatal”.  

“No obstante, no vamos a quedarnos de brazos cruzados -advierte la mujer-. Seguiremos buscando a Raúl hasta encontrarlo”. 

Fiscalía investiga a sus funcionarios

El pasado 11 de marzo, Animal Político publicó una crónica en la que familiares de Raúl Ferreyra García contaron que acudieron el lunes 1 de marzo a denunciar la desaparición en primera instancia al MP del municipio de Santiago Tianguistenco.

Sin embargo, allí no les tomaron la denuncia y les instaron a que regresaran en 72 horas, a pesar de que por ley la búsqueda en un caso de desaparición debe ser inmediata. Además, Araceli García denunció en entrevista que en ese MP les dijeron que fueran ellos mismos a buscar a su hijo en hospitales, comandancias, y en depósitos de cadáveres. 

“Fuimos en busca de orientación, para preguntarles desesperados que podíamos hacer, cómo nos podían ayudar. Y su respuesta fue, literal, váyanse a buscar a los hospitales y a los depósitos de cadáveres”, dijo.

Ante esta situación, la familia acabó interponiendo la denuncia un día después -se perdieron 24 horas- en la Fiscalía Especializada de Búsqueda de Personas, con sede en Toluca, y la Fiscalía General de Justicia del estado anunció ese mismo 11 de marzo que abrió una investigación para determinar cuál fue el funcionario o funcionaria del MP de Santiago Tianguistenco que no quiso abrir la carpeta de inmediato. 

“Esta Fiscalía está investigando la identidad del servidor público que pudo haber dado esta respuesta en ese sentido, por lo que se ha solicitado el apoyo a la familia para ello y estar en posibilidad de iniciar el procedimiento correspondiente en su contra”, señaló la Fiscalía en un escrito enviado a este medio, en el que recalcó que es “falso” que tengan que pasar tres días para poder denunciar una desaparición.

Sobre las quejas y denuncias de la familia, la Fiscalía mexiquense señaló en su escrito del día 11 de marzo que “no tiene como objetivo minimizar, o desacreditar lo expresado por las familias de las víctimas de cualquier tipo de delito cuando éstas tienen la idea, o sienten que el trabajo realizado por los servidores públicos de esta institución no es el óptimo”.

“Por el contrario -añadió la autoridad-, esta institución agradece y acompaña estas manifestaciones, pues son de gran ayuda para hacer más eficiente y eficaz el trabajo de los servidores públicos que aquí laboran”. 

Por último, la Fiscalía apuntó que han estado en comunicación permanente con la familia de Raúl Ferreyra, “para ofrecer puntualmente datos de avances de la investigación, así como escuchar sus planteamientos, atenderlos debidamente y registrar las posibles omisiones por parte de los servidores públicos responsables de la indagatoria”. Ferreyra

FUENTE: ANIMAL POLÍTICO.
AUTOR: MANU URESTE.

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