miércoles, 11 de octubre de 2017

‘No percibo una política mexicana para recibir a los dreamers’: Fey Berman

Han pasado treinta años desde que Fey Berman llegó a Estados Unidos. La cada vez mayor presencia de mexicanos en la Unión Americana motivó la reflexión de la académica y escritora sobre el surgimiento de una nueva cultura e identidad, propia de quienes comparten algo de ambos países.

Su interés por profundizar en las historias de aquellos migrantes, la llevó a publicar Mexamérica. Una cultura naciendo (Proceso), volumen que comienza a circular precisamente en el momento en que Donald Trump endurece la política estadounidense hacia DACA, el programa norteamericano que beneficia a más de 750 mil dreamers.

¿Cómo define ‘Mexamérica’?

Es el lugar que ocupan treinta y tantos millones de personas que sienten o, aunque no quieran, tienen raíces mexicanas profundas, y llevan una vida determinada por el american way of life. Un ejemplo son los dreamers. Uno de los últimos casos reseñados en el libro es el de César Vargas, abogado representante de Bernie Sanders ante los latinos. Él se fue de México a los cinco años y volvió apenas en 2016. Me contó que cuando llegó a Puebla se quitó los zapatos para sentir el pasto. Durante muchos años existió el mito de que Estados Unidos era la ensalada de migrantes, de modo que cabía muy bien ser mexicano y estadounidense al mismo tiempo.

¿En qué momento percibe el nacimiento del término?

Hace como treinta años cuando llegué a Nueva York, había alrededor de seis mil mexicanos, hoy hay casi un millón. A partir de entonces comencé interesarme por dar a conocer sus historias. Si bien me molestaban los estereotipos acerca de nuestros paisanos, nunca me imaginé que un personaje como Donald Trump llegaría a la presidencia de Estados Unidos.

¿Qué criterios usó para seleccionar las historias del libro?

No hubo un criterio, simplemente ocurrieron. Quería mostrar a artistas y personajes cuya obra tuviera mucha relación con la experiencia del migrante.

El libro en su conjunto es una reflexión sobre la identidad…

Sí, además hay muchas versiones de esta identidad. Aunque durante mucho tiempo ha habido mexicanos del otro lado, la norma era un flujo de ida y vuelta. Realmente fue a partir de la década de los sesenta del siglo XX, cuando las dificultades para cruzar se acentuaron y por tanto la gente empezó a pensar en quedarse.

¿Qué reflexión le genera la política de Donald Trump sobre DACA?

No sé qué pasará, lo que es un hecho es que la discriminación y los ataques a los latinos han aumentado. Con Obama las deportaciones crecieron considerablemente, pero había ciertos patrones de seguridad como el de las ‘ciudades santuario’. Siempre pensamos que en Arizona una redada contra migrantes era normal, pero nunca en Staten Island, Nueva York, la ciudad de los inmigrantes. El problema de los mexicanos en Nueva York es que representan una migración más o menos joven, todavía no hay una consciencia de su presencia, como sí sucede en California donde incluso tienen puestos públicos. Apenas los consulados están tratando de unirlos, el problema es que los mexicanos no confiamos en nuestro gobierno.

¿Qué tipo de encono cultural y racial se está generando en Estados Unidos?

Estamos viendo el choque de dos ideologías. La primera, es aquella que se siente orgullosa del carácter migrante del país; y la segunda, cada vez más fuerte, que ya no quiere la presencia extranjera.

Ante la posibilidad de que los dreamers sean enviados a México, ¿percibe una estrategia del gobierno de nuestro país para recibirlos?

Dentro de los dreamers hay muchas gamas. Algunos no conocen México y se plantean pedir una visa para Europa; otros sostienen que las culturas están tan integradas que creen que se sentirán en casa. El problema es que aquí no percibo una política para recibirlos, a pesar incluso de que esto podría representar una oportunidad para aprovechar a gente que viene muy preparada.

¿Las medidas impulsadas por Donald Trump llegaron para quedarse o son transitorias?

¡Cómo saberlo! Donald Trump es un hombre sin ideología, el dinero es lo que orienta su pensamiento. Es posible que ni siquiera sepa quiénes son los dreamers.

FUENTE: ARISTEGUI NOTICIAS.
AUTOR: HÉCTOR GÓNZALEZ.