jueves, 22 de septiembre de 2016

Investigación del secuestro y asesinato de la española María Villar está muy avanzada: Segob

Las autoridades presumen que Villar, sobrina del presidente de la Federación Española de Fútbol, Ángel María Villar, fue víctima de un grupo no profesional y que esa fue la causa de que la mataran incluso cuando la familia pagó un rescate.

La investigación por el secuestro y asesinato de la española María Villar en México está “muy adelantada”, dijo hoy la coordinadora nacional antisecuestros Patricia Bugarín.

Las autoridades presumen que Villar, sobrina del presidente de la Federación Española de Fútbol, Ángel María Villar, fue víctima de un grupo no profesional y que esa fue la causa de que la mataran incluso cuando la familia pagó un rescate.

“Eso es precisamente tal vez parte del motivo del lamentable fallecimiento”, dijo a la cadena Televisa Bugarín, que no quiso dar datos sobre el desarrollo de las indagatorias.

Villar, de 39 años, que vivía desde hacía tres años en México, fue secuestrada el 13 de septiembre presuntamente después de tomar un taxi en un centro comercial de la zona de Santa Fe, en el oeste de la capital mexicana, donde trabajaba como ejecutiva en la empresa IBM.

Su cuerpo apareció el 15 de septiembre a unos 50 kilómetros en un riachuelo de aguas negras en un paraje rural de la comunidad de Santiago Tianguistenco, en el Estado de México.

Estaba atada de pies y manos y tenía una bolsa en la cabeza. La causa de la muerte fue asfixia mecánica, de acuerdo con la fiscalía del Estado de México.

Bugarín señaló que hay “versiones encontradas” sobre qué tipo de taxi tomó y si fue secuestrada al abordarlo o en algún otro punto al bajar. “No ha sido todavía posible determinar esto, es parte de la investigación”, dijo.

“Lo único cierto son dos puntos: uno, que salió del centro comercial y que al parecer abordó un taxi. Y el segundo, el hallazgo del cuerpo de la víctima”.

El caso se ha considerado “atípico” por la rapidez con la que fue asesinada. Al parecer, primero fue un secuestro “exprés” para quitarle dinero de las tarjetas en cajeros automáticos y se convirtió en secuestro extorsivo sobre la marcha.

El subprocurador de Investigación en Delincuencia Organizada de la fiscalía general, Gustavo Salas, dijo que desde el momento en que los secuestradores se comunicaron con la familia, intervino en las negociaciones la Policía Federal, que tiene especialistas en secuestro.


“No hubo ninguna falla en la negociación”, dijo. “Incluso se llegó a una negociación que sustentablemente bajó la petición originaria para la entrega de una determinada cantidad, misma que se efectúo”. Sin embargo, aunque se tuvo una prueba de vida, “no apareció la persona en los términos acordados”.

FUENTE: SIN EMBARGO.
AUTOR: REDACCIÓN.
LINK: http://www.sinembargo.mx/22-09-2016/3095247