AUTOR: JENARO VILLAMIL (REPORTAJE ESPECIAL)
Los senadores habían convenido en instalar las mesas de negociación el jueves 10 para sacar las leyes secundarias de las principales reformas estructurales en este periodo ordinario, pero varios panistas se rebelaron contra su coordinador, José Luis Preciado, y todo se complicó. El atorón legislativo se agudizó más todavía por la tregua pascual, por lo que quedaron en suspenso las discusiones y eventual aprobación del paquete político-electoral, de telecomunicaciones y de energéticos.
MÉXICO, D.F: Todo estaba listo para que el jueves 10 se instalaran tres “mesas de negociación” entre senadores y representantes del gobierno federal para sacar adelante tres de las leyes secundarias más importantes de las llamadas “reformas estructurales” de la administración de Enrique Peña Nieto: la político-electoral, la de competencia económica y la de telecomunicaciones y radiodifusión.
El PRI prácticamente ya había asumido que el paquete de reformas energéticas tendrá que irse a periodo extraordinario en mayo, en espera de que lleguen las iniciativas del Ejecutivo federal.
La instalación de las “mesas de negociación” fue una demanda del senador Miguel Barbosa, coordinador de la bancada del PRD, quien había criticado insistentemente que las reformas más importantes se procesaran “fuera del Senado” y luego quisieran imponerlas a los legisladores.


