martes, 20 de mayo de 2014

¡Miserables magistrados!

FUENTE: PROCESO.
AUTOR: ÁLVARO DELGADO (ANÁLISIS)

MÉXICO, D.F: El abuso no admite serenidad. Al atropello corresponde la indignación, aun la rabia, porque el conformismo deshonra a la persona.

Y cuando el abuso es del poder, y con dinero público, callar es complicidad.

Un magistrado electoral tiene percepciones, cada mes, por aproximadamente 350 mil pesos, equivalentes a 5 mil 400 salarios mínimos vigentes del Distrito Federal.

Los siete magistrados de la Sala Superior han cobrado anualmente 4 millones 200 mil pesos y lo han hecho durante ocho años, salvo su presidente, Alejandro Luna Ramos, que tiene un año más.

Pero como en 2015 los magistrados concluirán su encargo de nueve años, Enrique Peña Nieto se preocupó por su porvenir y mandó a los diputados y senadores a reformar la ley para que gocen de una pensión vitalicia, igual que los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.



Y resulta que ese capricho de Peña, que naturalmente recompensa el comportamiento que han tenido los magistrados y que tendrán, costará a los mexicanos 730 millones de pesos, según la estimación que hizo el diario Reforma con base en la esperanza de vida de cada uno de ellos.

Por ser los más jóvenes, dos de los siete serán los más onerosos para los mexicanos: María del Carmen Alanís, quien ha sido gestora de Peña en el Tribunal, devengará hasta 185.6 millones de pesos y Salvador Olimpo Nava Gomar, amigo de Jorge Hank, cobrará 196.8 millones.

El argumento del gobierno y los diputados y senadores que avalaron este nuevo escupitajo a los mexicanos es que, tras dejar su cargo, los magistrados no pueden, por ley, ejercer como abogados… durante dos años.

Es un insulto: Aun en el caso de que hayan despilfarrado las millonarias percepciones que tuvieron durante los nueve años de su encargo, los magistrados pueden ganarse la vida honradamente impartiendo clases, escribiendo libros, dictando conferencias, vendiendo chicles, lavando coches.

Pero no, la única explicación para que Peña dote a los magistrados de la millonaria pensión vitalicia es la corrupción…

Y corrupción es, también, el despilfarro del gobierno de Peña en publicidad: Sólo en su primer año de gobierno gastó 4 mil 195 millones de pesos.

¿Esta cantidad es mucha o es poca? Es de escándalo: Es mayor a lo que gastarán, este 2014, todos los partidos políticos y que asciende a 3 mil 925 millones de pesos.

Entonces, si hay a quien le parece ofensivo que los partidos gasten tanto dinero, debe ofuscarse también con tal derroche de Peña en publicidad gubernamental que tiene, además, una característica también ofensiva: Los contenidos fueron más propagandísticos que informativos, y peor aún, sin reglas claramente definidas.

De acuerdo con el informe Publicidad oficial: Recursos públicos ejercidos por el Poder Ejecutivo Federal en 2013, elaborado por Fundar y Artículo 19, Peña ciertamente gastó mil millones menos que Felipe Calderón, pero 700 millones más que Vicente Fox.


En el mismo periodo, Calderón gastó 5 mil 261 millones de pesos, mientras que en 2001 Fox gastó 3 mil 495 millones, cantidades que anualmente se han incrementado y que, en su mayor parte, engordan a la televisión… en particular a Televisa.

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