Por: Draco Dracul
on martes, noviembre 26, 2013
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FUENTE: PROCESO.
AUTOR: JESÚS CANTÚ.

MÉXICO, D.F. Los grupos de autodefensa o policías comunitarias se extienden velozmente por todo el territorio nacional; una somera búsqueda en los principales portales de información sobre México da cuenta de su aparición en al menos 13 estados, lo que representa más de 40% de las entidades federativas. Su nacimiento se remonta a finales del siglo pasado, pero su expansión y notoriedad apenas se dan a principios de este año, cuando destacan dos entidades donde se manifiestan con mayor beligerancia: Guerrero y Michoacán.
Ante la tolerancia del delito o incapacidad para hacer cumplir la ley (o ambas) por parte de las tres instancias de los gobiernos (federal, estatal y municipal), grupos ciudadanos optaron por tomar la justicia en sus manos. Buscan la vigencia del estado de derecho y se organizan, entre otras causas, para evitar la abusiva explotación de los bosques, los abusos de las mineras trasnacionales, la devastación de zonas protegidas y, desde luego, los estragos del crimen organizado, que son los más notorios y extendidos.
Desde 1995 surgieron los primeros grupos de policía comunitaria en la montaña de Guerrero, para emprender la lucha de las comunidades indígenas en contra de los asaltantes, asesinos y violadores; dos años después se convirtieron en la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC), que desde esa fecha combate la delincuencia común a través de la detención de los presuntos malhechores y la reeducación de los detenidos.