AUTOR: REDACCIÓN.
MÉXICO, D.F. (apro).- Desde el 9 de julio, cuando el menor José Luis Tehuatlie Tamayo, de 13 años, cayó herido por un impacto en la cabeza, durante un desalojo violento en la autopista Puebla-Atlixco, el drama ha acompañado a la familia.
Tras 11 días de agonía, al menor se le diagnosticó muerte cerebral el viernes 18, y un día después, el sábado 20, falleció a consecuencia de un paro cardio-respiratorio y luego de un peregrinar entre el hospital y el Servicio Médico Forense (Semefo) el cuerpo del pequeño llegó finalmente a su poblado, San Bernardino Chalchihuapan, Puebla, donde fue velado este lunes en la Plaza Principal.
Ahí se dispusieron un centenar de sillas y el quiosco fue acondicionado para repartir pan y café a los asistentes. Sobre el ataúd blanco se dispuso una foto de José Luis, del día de su confirmación.
En el balcón de la planta alta de la presidencia auxiliar se colocó una manta con la imagen del menor ensangrentado, difundida en las redes sociales, y acompañada con la leyenda: “Moreno Valle; No a la Ley Bala, Un Niño la Víctima”.


