AUTOR: REDACCIÓN.
El ex sacerdote señaló que Álvaro Corcuera era un cercano a Marcial Maciel y que mentía con tal de salvar la legión. Athié pidió a la Santa Sede no seguir con procesos internos contra los curas pederastas, sino entregarlos a la justicia.
Álvaro Corcuera, fallecido el lunes de esta semana, fue el formador de las generaciones más relevantes de Legionarios de Cristo; fue quien junto con el cura Marcial Maciel colocó a los sacerdotes en los dicasterios clave de la Santa Sede, donde jugarían un doble papel: servir incondicionalmente a la doctrina y ser espías de lo que sucedía en Roma, saber quién era quién, indicó el ex sacerdote Alberto Athié.
En entrevista para Aristegui CNN, apuntó que el sacerdote Corcuera era el “modelo acabado” de legionario que Maciel buscaba, debido a que la generación anterior de Maciel la destruyó, “abusó mucho de ellos, los desgastó en la búsqueda de la droga, los utilizó para conseguir mucho dinero con los cuales fundan las escuelas pero los despersonalizó, los hizo pedazos”.
El ex sacerdote hizo un llamado a la Santa Sede para no seguir con sus procesos internos, burlándose de las autoridades civiles a nivel mundial.


.jpg)

