Los problemas de las tres mayores desarrolladoras mexicanas, GEO, URBI y Homex, cuyo valor de mercado combinado cayó 1.69 mil millones de dólares en el 2013, se han visto agravados. Al parecer no habrá quién los rescate.
No es ningún secreto que las grandes vivienderas mexicanas están en problemas. El año pasado el valor de mercado combinado de estas empresas cayó 1.69 mil millones de dólares. Dos de las tres mayores vivienderas -GEO y Homex- se encuentran en medio de un proceso de concurso mercantil, y los expertos indican que es probable que la tercera, URBI, utilice el mismo recurso.
Los problemas de las vivienderas se han visto agravados por los cambios en la política de vivienda del gobierno federal, que ahora hará un énfasis en la ubicación de la vivienda al momento de otorgar créditos, buscando orientar la construcción de viviendas verticales y redensificar las ciudades.
Tomando en cuenta que menos del 5 por ciento de las viviendas registradas en México se encuentran en zonas intraurbanas, el cambio de política ha sido un golpe para las vivienderas. La situación ha afectado de diferentes maneras a GEO, URBI y Homex, que han escogido estrategias similares para enfrentarse al derrumbe de su modelo de negocios.


