AUTOR: REDACCIÓN.
LINK: http://www.sinembargo.mx/13-05-2014/991111.
Sandra Luz Hernández cayó en una trampa, indican los testimonios. En su desesperación, se convirtió en investigadora como muchas mujeres en el país. Sus protestas frente al Palacio de Gobierno de Sinaloa no funcionaban. Tampoco las reuniones con funcionarios. Así que cuando le dijeron que había una pista, fue tras ella.
Ayer, la mujer de 50 años fue asesinada con al menos 15 disparos en plena calle, bajo el sol de Culiacán.
Vendedora de planes de telefonía celular y cosméticos, Sandra Luz se convirtió en activista e investigadora a partir de que su hijo, Édgar García Hernández, empleado de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), desapareciera el 12 de febrero de 2012, cuando personas armadas irrumpieron en su casa y se lo llevaron de manera forzada.
Desde entonces comenzó a buscar y seguir pistas y se unió a otras madres con hijos desaparecidos. Protestó, marchó, sostuvo encuentros con autoridades. Todo en vano.

