AUTOR: ÁLVARO DELGADO.
MEXICO, DF, (apro).- En el México de Enrique Peña Nieto si la economía se encoge, la inflación crece, el desempleo se dispara y la irritación social se acumula, el gobierno se endurece.
La ecuación autoritaria priista ya la conocemos y es simple: Ante el fracaso, la represión.
Por eso el propósito confeso de Peña y de sus congresistas, incluido el siempre priista Javier Lozano Alarcón, de censurar Internet, robustecer el poder de Televisa y acallar toda expresión crítica.
En este contexto se inscribe la cobarde acometida contra la periodista Carmen Aristegui, quien ha padecido una miserable campaña de volantes con la foto de su hijo, el robo a las instalaciones de su página de Internet y la inventada vinculación con Andrés Manuel López Obrador.

