AUTOR: Linaloe R. Flores.
LINK: http://www.sinembargo.mx/18-02-2014/907403
Los especialistas describen que la franja de inseguridad en México es tan ancha que no hay más remedio que los mecanismos de autoprotección. “El Estado ha fallado”, coinciden. Y dicen que en esta crisis ya no hay marcha atrás. O se encara al monstruo de la violencia o se le deja pasar. Los mexicanos han conformado un menú que por ahora incluye organizaciones vecinales, autodefensas, policías comunitarias, guardias tradicionales, guardias comunales, uso de tecnología sofisticada, blindaje, uso de redes sociales… Todo, de acuerdo con los recursos de cada uno, de cada estrato social, de cada pueblo, de cada ciudad
Los dos hombres que el pasado 12 de febrero se propusieron el secuestro de un joven de 22 años en el cruce de Excursionistas Raza de Bronce y Club Alpino Centauros, en Tlalnepantla, Estado de México, no se imaginaron la balacera que estaban a punto de recibir.
Ese fue su error. El único que cometieron. Y el que acabó con sus planes y cambió su destino. Porque si se sigue el modus operandi tradicional de las bandas del secuestro en México, su guión era perfecto y limpio: llegada silenciosa, pistola, violencia, un carro, palabras que inciten miedo, huida tranquila, ausencia de policía, violencia.

