viernes, 8 de marzo de 2024

Incrementa violencia sexual contra mujeres migrantes en la frontera norte de México

Las consultas por violencia sexual contra mujeres migrantes incrementaron 70% en último trimestre frente al tercero de 2023 en Reynosa y Matamoros, Tamaulipas, alerta Médicos Sin Fronteras.

En Reynosa y Matamoros, Tamaulipas, ciudades fronterizas que forman parte de rutas migratorias, Médicos sin Fronteras documentó que en el último trimestre de 2023 las consultas por violencia sexual que recibe incrementaron en un 70% respecto al tercer trimestre del mismo año.

Durante los últimos tres meses de ese año y enero de 2024, los equipos de salud mental y trabajo social de la organización atendieron en total 395 casos de víctimas de violencia, así como 129 de consultas a personas secuestradas en la zona. En tanto, en Piedras Negras se presentaron 96 casos de violencia sexual y 177 de otros tipos de violencia.

La agrupación ve con particular preocupación el incremento, en los últimos meses, de casos relacionados con afectaciones por secuestros y violencia sexual contra mujeres migrantes. Muchas de ellas experimentan condiciones de maltrato en cautiverio, sin alimentación suficiente ni de calidad y frente al riesgo, en la mayoría de los casos, de ser víctimas de abusos sexuales y violencia.

En entrevista, Silvia Dallatomasina, directora adjunta de Médicos sin Fronteras para México y Centroamérica, precisa que el aumento de atenciones a sobrevivientes de violencia ha sido evidente desde septiembre de 2023, y es la misma tendencia que están atestiguando en los dos primeros meses de este año. La violencia a lo largo de la ruta, dice, es un fenómeno que casi siempre está presente.

“Pero desde finales del año pasado, hemos detectado que los secuestros de las personas migrantes que llegan a la frontera han aumentado, se volvieron sistemáticos; muchas mujeres han sido víctimas de secuestro, en los cuales hay mucha violencia en contra de ellas, pero también de niñas y niños”, señala la especialista.

Riesgos y vulnerabilidad para las mujeres

La violencia genera una vulnerabilidad añadida –explica Dallatomasina– a una situación de migración que ya de por sí genera dificultades. En ese contexto, con frecuencia las mujeres son sobrevivientes de violencias sexuales que desencadenan problemas de salud mental, como estrés postraumático, depresión y ansiedad. A ello se suma el riesgo de quedar expuestas a enfermedades de transmisión sexual y embarazos no deseados.

“Hay muchas situaciones que dejan a las mujeres muy vulnerables a este tipo de violencias, incluida la criminalidad a lo largo de toda la ruta, no solo en la frontera mexicana”, precisa Dallatomasina. 

Las mujeres migrantes no se enfrentan únicamente a la posibilidad de violencias perpetradas por autoridades, sino también a la desprotección en albergues, donde no hay suficiencia para dormir libremente, acceder a baños iluminados y muchos otros factores que las colocan en constantes riesgos y vulnerabilidades provenientes de todos lados.

Al igual que en las ciudades de Tamaulipas, en Piedras Negras, Coahuila las personas integrantes de Médicos sin Fronteras han atestiguado los impactos de la violencia sexual contra mujeres migrantes. Uno de los casos que documentaron, por ejemplo, fue el de una mujer venezolana secuestrada durante una semana, quien vivió abusos sexuales por parte de sus captores. Aunado a ello, perdió la cita que tenía con la patrulla fronteriza y quedó nuevamente a la deriva.

Solo en enero de este año, en esa ciudad fronteriza MSF atendió 28 casos, estadística que supera la registrada en cualquier mes del 2023. En las localidades donde tienen presencia, dan atención a víctimas que viven violencias de todo tipo: secuestro, heridas, golpes, amenazas, y desaparición forzada de familiares derivadas de hechos violentos durante el trayecto y en la frontera.

De acuerdo con el informe más reciente sobre violencia contra mujeres del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en todo México los secuestros a mujeres pasaron de un total anual de 161 en 2022 a un total anual de 221 en 2023, un incremento del 37%. Tras empezar a decrecer gradualmente a partir de 2020, en 2023 volvieron a alcanzar la cifra de aquel año.

En tanto, la tendencia nacional de violaciones sexuales prácticamente se mantuvo, pues mientras que en 2022 se registraron 23 mil 101, en 2023 sumaron un total de 22 mil 727. Durante enero de 2024, las autoridades tienen un registro oficial de mil 454, de las cuales 33 corresponden a Tamaulipas. Sin embargo, en contextos migratorios, este tipo de delitos rara vez se denuncia.

Impactos y medidas de prevención para las mujeres

MSF subraya que la violencia hacia personas migrantes, y particularmente los tipos que se ejercen contra las mujeres, tienen un grave impacto en su salud física y emocional. Las consecuencias que han observado van desde contusiones y traumatismos físicos, embarazos no deseados e infecciones de transmisión sexual hasta diversas afectaciones a la salud mental, lo que requeriría una atención integral e inmediata. Sin embargo, la mayoría se enfrenta a largas esperas.

Dallatomasina explica que la frontera norte de México es la de mayor preocupación en este momento por la exposición desprotegida de las personas migrantes por periodos extendidos. 

“Tienen que esperar mucho tiempo para su cita, con la aplicación CBP One, para llegar. Tienen que esperar en un ambiente muy peligroso, con presencia de crimen organizado, con acoso por parte de las autoridades, persecución de las autoridades migratorias y devolución a sus países de origen donde ya sufrieron violencia”, relata.

Ante ello, la organización ha llamado a que los países cuenten con vías legales y dignas para la migración, así como servicios de salud y albergues protegidos. Mejorar el acceso a esas estructuras y sistemas –sostiene la especialista– puede disminuir por lo menos la vulnerabilidad de las mujeres ante la violencia, en una ruta que se prolonga durante meses y cuyo punto más peligroso en lo que respecta a las violaciones sexuales es la región del Darién, donde la última semana se registró la elevada cifra de 100 casos solo en ese periodo de siete días.

En el caso de las mujeres, se requerirían también medidas específicas para aquellas que están embarazadas, así como para los niños, niñas y adolescentes. En este momento, la organización diseña programas para la gestión menstrual, la provisión de anticonceptivos y la prevención de infecciones sexualmente transmisibles, y del virus del VIH. 

“Es una prevención que no evita la violencia, porque no estamos en posibilidad de hacerlo, pero por lo menos evita sus consecuencias más graves”, concluye Dallatomasina.

FUENTE: ANIMAL POLÍTICO.
AUTOR: REDACCIÓN.

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