AUTOR: JENARO VILLAMIL.
MÉXICO, D.F. (apro).- No hay buenas noticias en el ámbito de la salud del derecho a la información y la libertad de prensa en México.
Dos agresiones recientes se orientaron no hacia periodistas de medios privados sino contra colegas encargados de hacer un balance y reportes sobre las agresiones: primero, Balbina Flores, una metódica y muy seria corresponsal de Reporteros Sin Fronteras, dio a conocer que recibió una amenaza telefónica provenientemente, al parecer, provenientes de Michoacán; y Darío Ramírez, quien dirige el capítulo de Artículo 19 en nuestro país, denunció allanamiento a su domicilio particular, en circunstancias muy sospechas.
En ambos casos se trataron de agresiones a dos activistas en vísperas de los informes anuales respectivos de las organizaciones que representan.
Reporteros sin Fronteras emitió un duro balance sobre México en el 2013. Lo mantuvo en la penúltima categoría de 5 sobre “delicada situación” para la libertad de expresión. Sentenció que seguimos con “un terrible balance” de 88 periodistas y 18 desaparecidos entre 2000 y 2013. Ninguno de los casos se ha resuelto de manera satisfactoria, advierte la organización con sede en Londres.

