AUTOR: RAÚL MONGE.
Las fallas que obligaron a dejar fuera de servicio 11 de las 20 estaciones de la Línea Dorada del Metro –lo cual sumió en el caos a las vialidades del suroriente de la ciudad– se produjeron por una serie de errores y omisiones de las autoridades capitalinas. Dictámenes de empresas especializadas advertían acerca de los riesgos de accidente por la falta de mantenimiento adecuado, pero nadie quiso hacer caso. La magna obra del sexenio de Marcelo Ebrard se vuelve ahora una pesada carga –que incluye reclamo de cuantiosos pagos atrasados– para la administración de Miguel Ángel Mancera.
MÉXICO, D.F: La noche del pasado 25 de febrero, el jefe de Gobierno del Distrito Federal (GDF), Miguel Ángel Mancera Espinosa, recibió en sus remozadas oficinas del primer piso del viejo ayuntamiento de la ciudad a su predecesor, Marcelo Ebrard Casaubón.
De lo ahí sucedido, ambos dan sus propias versiones.
Sin abundar en detalles, y en entrevista realizada en sus oficinas de la colonia Condesa, Ebrard cuenta que en dicho encuentro únicamente se abordaron dos temas: la sucesión en el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y de manera colateral los problemas técnicos, legales y financieros que arrastra la Línea 12 del Sistema de Transporte Colectivo (Metro), la Línea Dorada.

